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Sol y playa
Puerto Naos, Los Llanos de Aridane

La Palma cuenta con una oferta de playas muy transitadas, con todo tipo de servicios para el ocio y el esparcimiento, y con playas prácticamente desiertas donde disfrutar de una increíble tranquilidad. Sin llegar a ser propiamente un destino de sol y playa, La Palma ofrece unas playas que destacan, sobre todo, por su limpieza y por la pureza del agua, así como por sus paisajes vírgenes e impresionantes acantilados. La isla recibe a sus visitantes a través de las bondades del clima y de la impronta volcánica que ha creado una costa baja salpicada de pequeñas calas de fina arena negra. Las de mayor longitud son las de Puerto de Naos y Charco Verde, en Los Llanos de Aridane; Los Guirres, o El Volcán, en Tazacorte; la Zamora, en Fuencaliente; Los Cancajos, en Breña Baja, y Nogales, en Puntallana.

Desde la costa hasta los 200 m de altura, la temperatura apenas sufre variaciones a lo largo del año y se mantiene constante a una media de 20 grados, resultando muy agradable tanto en invierno como en verano. Isla Bonita disfrutará de la tranquilidad y el sosiego y darse un baño en el mar azul del Atlántico se convertirá en uno de los momentos más placenteros de sus vacaciones. Conviene tener muy presente que el sol brilla en La Palma casi todo el año, lo que hace de ella un destino diferenciado donde tomar el sol y descansar en cualquiera de sus playas supone descubrir un fascinante destino con una extraordinaria identidad propia llena de contrastes.

Playa Los Cancajos, Breña Baja

 

 

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